Cacín en la edad moderna (I)


El pueblo de Cacín ingresa en la edad moderna tras la reconquista de Alhama, en 1482, y de la propia Granada en 1492.

 Continuamos con la publicación de estos fragmentos del libro “Las Edades de Cacín” (Eusebio Pérez Gómez, 2025). El pueblo de Cacín ingresa en la edad moderna tras la reconquista de Alhama de Granada, en 1482, y de la propia Granada en 1492. Grandes cambios sociales y políticas ilustran este tránsito de la edad media a la moderna, que en Cacín tendrán especial relevancia.

Cacín en la edad moderna (I)

1. Contexto histórico. La reconquista de Alhama.

 La Edad Moderna en España se inicia con los Reyes Católicos, cuando nuestro país se unifica en un solo reino, se acaba el feudalismo, y la Iglesia Católica se impone como única religión.

 Acotando el espacio a nuestro entorno, y personalizando nuestra Historia, el paso de una edad a otra se da por un cambio trascendental sociopolítico. En nuestro caso las alquerías sufren un giro rotundo, social, cultural y económico, a causa de la reconquista cristiana de Alhama y cercanías. 

 La Reconquista de Alhama aconteció el 10 de febrero del 1482. Dirigió el asalto nocturno, por sorpresa, Don Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz.  El ejército cristiano lo formaban 2.500 caballeros, 3.000 peones y 30 escaladores. Fue una lucha abierta, encarnizada, cruenta y cuerpo a cuerpo. La población quedó recluida en la mezquita mayor, donde permanecieron desde el comienzo del asalto hasta el día siguiente, en que incendiaron la mezquita. Los supervivientes se rindieron al Marqués, y éste los repartió como cautivos entre los participantes. Algunos de ellos se hicieron con 30 cautivos entre adultos y niños. Se cuenta, según las crónicas, que hubo 4.000 cautivos y 1.000 muertos, que fueron arrojados por el tajo.

 Fernando el Católico entró en Alhama el 29 de abril del mismo año. El Papa Sixto IV concedió una bula en el 1483, con grandes indulgencias, para los que aportaban florines en subsidio y bula de cruzada.

 El Conde de Tendilla fue nombrado por el Rey, capitán y alcalde de Alhama el 16 de junio del 1483, concediéndole 1.000 hombres a su mando.


2. Reacción de los Reyes Nazaríes.

 Alhama, por su situación geográfica, era como una isla dentro del territorio Nazarí. Los reyes nazaríes no se resignaban a perder su Alhama. Un romance da fe de la desgracia y dolor que sufrió el rey con esta pérdida. Entre sus versos, destacamos estos:

Romance de la pérdida de Alhama

Paseábase el rey moro 
por la ciudad de Granada
desde la puerta de Elvira 
hasta la de Bibarrambla
-¡Ay de mi Alhama!

Cartas le fueron venidas
que Alhama era ganada.
Las cartas echó en el fuego,
y al mensajero matara.
-¡Ay de mi Alhama!

Descabalga de una mula 
y en un caballo cabalga;
por el Zacatín arriba
subido se había a la Alhambra. 
-¡Ay de mi Alhama!

Como en el Alhambra estuvo, 
al mismo punto mandaba
que se toquen sus trompetas, 
sus añafiles de plata.
-¡Ay de mi Alhama!

Y que las cajas de guerra 
apriesa toquen el arma,
porque lo oigan sus moros,
los de la vega y Granada. 
-¡Ay de mi Alhama!

Los moros, que el son oyeron
que al sangriento Marte llama,
uno a uno y dos a dos
juntado se ha gran batalla.
-¡Ay de mi Alhama!—

 Efectivamente, los moros como dice el romance sitiaron repetidas veces la ciudad; y, conforme iba avanzando el invierno del 1483, el frío y la escasez de recursos debilitaban la defensa y resistencia militar de Alhama, que estuvo en peligro de caer de nuevo en manos de los reyes nazaríes, cuando Loja y La Axarquía fueron reconquistadas por las tropas enemigas.

 Como afirma E. Meneses, Iñigo fue de los que resistieron el ataque y cubrieron la retirada…con tan solo 150 de a caballo. Su situación era muy mala cuando le socorre el marqués de Cádiz con 200 hombres.

 Iñigo fue herido con una saeta herbolada…e con todo eso no dexó de pelear como esforçado cavallero.

 En el año siguiente, en 1483, 16 de junio, Iñigo vuelve con el rey Don Fernando a Alhama en donde se queda como Gran Capitán, relevando a Luis Portocarrero.

 En esta ciudad permaneció más de un año, hasta el verano de 1484, cuando los Reyes le envían a Roma.

 El Conde de Tendilla, capitán de la ciudad, con mil hombres a caballo y a pie, hizo frente a las tropas moras en el río Cacín, a una legua de Alhama y en otra expedición llegó hasta la Malahá. (Crónicas de Hernando del Pulgar).

 Como revés, el Zagal obtuvo una victoria sobre los caballeros calatravos de Alhama en el Llano de las Matanzas (hoy cortijo de los Llanos). 

 El Llano de las Matanzas parece que fue escenario de más de una refriega por la causa de Alhama: aquí el rey Muley Hacen sufrió una emboscada y derrota, como comentaremos más adelante.


3. “Repartimiento” de los bienes conquistados

 Se entiende por “repartimiento” la adjudicación del territorio e inmuebles conquistados con su consecuente repoblación. Abarcó el periodo comprendido entre 1482 y 1497.

 El repartimiento de Alhama y alquerías que pertenecían jurisdiccionalmente a esta ciudad queda anotado en Los libros de Repartimiento, que estaban en poder de Hernando del Pulgar. Los candidatos a este repartimiento eran los nobles y caballeros que habían intervenido en la reconquista, y algunas instituciones como la Iglesia

 Una condición jurídica para recibir el lote de bienes era que tenían que estar avecindados al menos durante cuatro años; salvo excepciones, como fue el caso del Conde de Tendilla, que residía esporádicamente.

 Cacín, como alquería, queda registrada como aneja de Alhama en la bula: Erección parroquial granatense de 1501 y el reformismo cisneriano.


4.Cacín, alquería cristiana.

 Tras la reconquista de Alhama, Cacín pasa a ser una alquería de la jurisdicción de esta ciudad, y deja de pertenecer al “Quempe” (Temple).

 En la política de Repartimiento del 1490, en la que figura Hernando del Pulgar como escribano, se le asigna el 3 de junio al Comendador Juan Fernández de Barrionuevo una parte de Cacín; “una extensión de tierras equivalente a la labrada por doce yuntas de bueyes y algunas más en la jurisdicción. Tierras de pan llevar [destinadas a la siembra] de las más cercanas a la población, junto al río”.

 Como consecuencia de este repartimiento, podemos deducir que Cacín no perteneció en su totalidad al Conde de Tendilla.

 El Conde de Tendilla tuvo un gobierno militar con capacidad de defenderse del continuo asedio de los nazaríes. Como alcalde, establece la disciplina de la guarnición de mil hombres. Prohíbe el juego y las malas costumbres. Ahorcó a un hidalgo porque robó seis fanegas de trigo. Los mohicanos (acusados de delito de sangre) eran llevados a guarnición para redimir sus penas. 

 Durante el tiempo que estuvo en Alhama, el Conde de Tendilla, con sus expediciones por la zona, tuvo ocasión de conocer todo el territorio y alquerías que pertenecían a Alhama jurisdiccionalmente.

*La noticia en Radio Alhama (i)*


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