
La iniciativa SOMOS 174 reivindica la riqueza, la cultura y la identidad de los pueblos granadinos. Un discurso difícil de discutir, pero que contrasta con la desgracia que supone el «Poniente Granadino», que pretende eliminar la identidad histórica de la comarca de Alhama.
La Diputación de Granada ha presentado SOMOS 174. Granada, una provincia por descubrir, una iniciativa que pretende reunir y promocionar la riqueza cultural, patrimonial, gastronómica y turística de los 174 municipios de la provincia. El Palacio de Congresos de Granada acogerá los próximos 10, 11 y 12 de diciembre esta primera edición, concebida como un encuentro para dar visibilidad a los pueblos, compartir sus singularidades y reforzar el sentimiento de pertenencia a la provincia.
La diputada de Presidencia, Proyectos Estratégicos Provinciales, Gestión de Bienes Culturales y Reto Demográfico, María Vera, ha defendido durante la presentación que «Granada es una provincia extraordinaria porque cada uno de sus municipios aporta algo único».
Es un mensaje acertado. Nuestros pueblos tienen historia, patrimonio, tradiciones, gastronomía y una personalidad que merece ser conocida y respetada. Precisamente por eso, sin embargo, hay una contradicción que no podemos pasar por alto.

Mucha diversidad sobre el papel, pero ¿dónde queda la comarca de Alhama?
SOMOS 174 nace, según la propia Diputación, con la vocación de convertirse en un proyecto de provincia en el que todos los municipios puedan mostrar aquello que los hace únicos. La iniciativa quiere poner en valor sus tradiciones, patrimonio, gastronomía, cultura y recursos turísticos, favoreciendo el conocimiento mutuo y los vínculos entre territorios.
Pero la identidad de un pueblo no se limita a sus monumentos, sus fiestas o sus productos turísticos. También forma parte de ella el territorio al que pertenece, su historia compartida, sus relaciones y su reconocimiento como comarca.
Y ahí es donde surge nuestro malestar.
Mientras la Diputación proclama la importancia de que cada municipio conserve y muestre sus singularidades, continúa afianzándose la marca «Poniente Granadino» como referencia turística común para territorios con realidades e identidades comarcales diferentes. Una estrategia que incluye a Alhama de Granada y a los municipios de nuestra comarca, pero que corre el riesgo de eliminar el nombre de Alhama para crear una denominación más amplia. En esta maldad trabaja la diputación.
No cuestionamos la promoción turística. No cuestionamos las inversiones. Tampoco rechazamos la colaboración con Loja ni con ningún municipio vecino.
Lo que cuestionamos es que la cooperación tenga que hacerse a costa de nuestra identidad.
Porque colaborar no significa desaparecer. Compartir recursos no obliga a renunciar al nombre propio. Y desarrollar proyectos turísticos conjuntos no exige convertir a la comarca de Alhama en una realidad territorial subordinada a una marca ajena.

Si cada municipio aporta algo único, Alhama también debe conservar su nombre
La propia Diputación sostiene que SOMOS 174 debe servir para que los municipios compartan sus singularidades y sus historias. Si ese principio es válido para los pueblos, también debe serlo para las comarcas que poseen una trayectoria histórica, una identidad reconocible y unos vínculos propios.
¿O acaso la diversidad solo importa cuando sirve para promocionar un destino turístico?
Alhama, sus pueblos y sus anejos no necesitan renunciar a su identidad para participar en iniciativas provinciales, acceder a financiación o desarrollar productos turísticos conjuntos. Es perfectamente posible impulsar rutas, digitalizar recursos patrimoniales, organizar campañas de promoción y concurrir a convocatorias de ayudas sin diluir el reconocimiento de nuestra comarca.
La alternativa es sencilla: cooperación entre las comarcas de Alhama y Loja, con una fórmula que reconozca expresamente a ambas. Un consorcio turístico que respete la personalidad de los dos territorios permitiría trabajar conjuntamente sin convertir una marca promocional en la referencia que termine eclipsando a la otra.
No hay que elegir entre progreso e identidad. Se puede avanzar sin borrar el nombre de lo que somos.

Y mientras tanto, ¿dónde están quienes deberían defendernos?
Hay otra cuestión que resulta especialmente incómoda: la responsabilidad de nuestros representantes públicos.
Contamos con una diputada provincial y, sin embargo, la defensa pública de la identidad de la comarca de Alhama frente a esta estrategia territorial sigue siendo una reivindicación pendiente. La ciudadanía tiene derecho a saber qué posición mantienen nuestros representantes y qué gestiones están realizando para evitar que Alhama pierda protagonismo institucional y turístico.
No basta con asistir a presentaciones, respaldar iniciativas provinciales o celebrar que nuestros pueblos aparezcan en proyectos de promoción. También hay que defender aquello que puede quedar relegado por las decisiones que se toman en esas mismas instituciones.
Por eso, la pregunta dirigida a nuestros representantes es directa: ¿han exigido que se reconozca expresamente a la comarca de Alhama dentro de los proyectos turísticos conjuntos? ¿Han defendido una denominación que respete a Alhama y a Loja como realidades comarcales diferenciadas? ¿Han trasladado a la Diputación el malestar de quienes no aceptamos que nuestra identidad quede diluida bajo la maldita marca «Poniente Granadino»?
Y, si lo han hecho, sería conveniente que explicaran públicamente qué respuestas han recibido y qué resultados han conseguido.
Si no lo han hecho, también deben dar explicaciones.
La crítica no consiste en negar los beneficios que puedan aportar las iniciativas turísticas. Consiste en exigir que esos beneficios no se utilicen para dar por buena una fórmula territorial que nuestra comarca considera perjudicial para su reconocimiento.
Una diputada no debería guardar silencio ante una cuestión que afecta al reconocimiento y al futuro de la comarca a la que representa. Si discrepa de esta crítica, que explique su posición. Si comparte la preocupación, es el momento de que la convierta en una defensa pública y efectiva de Alhama.

SOMOS 174, sí. Pero Alhama también somos nosotros
La iniciativa de la Diputación se presenta con un mensaje que difícilmente puede generar rechazo: todos los municipios tienen algo único que aportar y todos merecen visibilidad. Nos gustaría que ese principio se aplicara también a la realidad comarcal de Alhama.
No pedimos privilegios. No queremos enfrentamientos con Loja. No pretendemos impedir que nuestros vecinos participen en proyectos que puedan traer inversiones, empleo y oportunidades.
Pedimos respeto. Respeto a nuestra historia, a nuestro nombre y a nuestra personalidad territorial. Pedimos que las instituciones no confundan la promoción turística con la imposición de una identidad común que termine relegando a la nuestra. Y pedimos a quienes tienen responsabilidades políticas que defiendan esta posición con la misma determinación con la que respaldan las iniciativas que llegan desde la Diputación.
La provincia de Granada puede sentirse orgullosa de sus 174 municipios sin necesidad de diluir sus comarcas. De hecho, una verdadera apuesta por la diversidad debería empezar por reconocerlas y respetarlas.
Por eso, ante la presentación de SOMOS 174, nuestra reivindicación es clara: si cada municipio tiene derecho a mostrar aquello que lo hace único, la comarca de Alhama también tiene derecho a ser reconocida por su nombre, su historia y su identidad.
Que se promocionen nuestros pueblos, que lleguen las inversiones y que se desarrollen proyectos turísticos conjuntos. Pero que nadie pretenda hacernos creer que para avanzar tenemos que dejar de ser lo que somos.
Cooperación, sí. Inversiones, sí. Promoción turística, sí. Pero la comarca de Alhama no se borra, porque una cosa es trabajar juntos y otra muy distinta es desaparecer del mapa para que otro nombre ocupe nuestro lugar.
Vídeo didáctico-narrativo


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